Quantcast
El tiempo en: Marbella
Miércoles 29/06/2022  

Absit Invidia

Andaluces por España

Elías Bendodo, Juan Bravo, Gómez de Celis, unos de los nuestros en Madrid

Publicado: 16/04/2022 ·
10:44
· Actualizado: 16/04/2022 · 10:44
  • El consejero de Presidencia, Elías Bendodo.
Autor

Pedro García Vázquez

Pedro García es periodista. Director de Informativos de 7 Televisión y Publicaciones del Sur

Absit Invidia

Con la esperanza de ser entendido por lo que pone, y por lo que no. Eso sí, sin ánimo de ofender ni en castellano, ni en latín

VISITAR BLOG

Al margen o en el cauce de su ideología política, es uno de los nuestros. Hemos contemplado la progresiva pérdida de pigmentación de su pelo, debido a las preocupaciones de los tres últimos años hasta dejarlo canoso; incluso hemos sufrido con él en el arranque de algunas de las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Gobierno con ese carraspeo, que reclama un inmediato sorbo de agua. Ahora, la verdad, se hace raro verle en las ruedas de prensa de la calle Génova. Elías Bendodo, consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior, portavoz de la Junta de Andalucía y coordinador general del PP nacional, además de presidente del PP malagueño -¿dónde quedaron las incompatibilidades estatutarias?- es uno de los nuestros en el Foro, y eso une tanto que hasta la portavoz del grupo parlamentario andaluz de Unidas Podemos, Inmaculada Nieto, la mejor de las posibles candidatas que esta formación pueda tener para las próximas autonómicas de junio aunque ellos no se hayan dado cuenta, ha salido en defensa de nuestro compadre tras el desatino de una contertulia capitalina con apellido de cantaor flamenco gaditano.

Está bien esto, oiga. Los trapos sucios los lavamos en el vestuario. No ataquen a mi rival político tratando de ridiculizarle por su condición de andaluz allende Despeñaperros. No, porque hasta Inmaculada Nieto y Teresa Rodríguez se unen -cada una por su lado, claro- en algo: en la defensa de Bendodo. Lo que no lograron las confluencias de la izquierda, esos proyectos de sinergia que se quedaron por el camino o no sabemos dónde, lo ha conseguido el portavoz de Juanma Moreno. Pero Bendodo no está solo por los madriles. Allí también puede tomarse unas bravitas el vicesecretario de Economía del nuevo equipo de Núñez Feijóo, nuestro Juan Bravo, aunque los que entienden de política dicen que ha recibido una patada por elevación para que el bueno -como persona y gestor- del consejero de Hacienda no se siente en el Consejo de Gobierno saliente de las próximas autonómicas si, como parece, el PP repite en el Gobierno aunque con socio incierto.

Senado.

Igualmente, podemos ver por la capital de España al político socialista sevillano de interminables apellidos, vicepresidente del Congreso de los Diputados o sustituto de Meritxell como ustedes quieran. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis también es uno de los nuestros en Madrid. Sin olvidar a los ministros. Hay de todo en la viña de Pedro Sánchez. María Jesús Montero, polivalente donde las haya, comunicadora y defensora de lo andaluz en todo momento. Se siente orgullosa de su tierra y lo demuestra. Luis Planas y Alberto Garzón, cuya única comparación posible es su condición de diputados por Andalucía. Poco más les une. El Senado, esa Cámara en permanente solfa pero que se mantiene durante décadas con una débil salud de hierro, cuenta con otras significativas caras andaluzas como los socialistas Juan Espadas y Susana Díaz o los populares José Ignacio Landuce y José Luis Sanz, el primero alcalde de Algeciras y el segundo aspirante a serlo pero en Sevilla. Sin olvidar, por cierto, a Pilar González, una defensora a ultranza de Andalucía, cuya oratoria reivindicativa para la mejora de la infraestructura ferroviaria en nuestra comunidad es digna de elogio. Ya ven. Presencia e influjo andaluz en lo orgánico e institucional. Ahora, que tenemos por delante una inminente campaña electoral, es el momento de contarle a España lo que Andalucía anhela, cuáles son sus problemas y principales reivindicaciones. Esperemos que los candidatos estén a la altura y los medios, también.

TE RECOMENDAMOS